Las páginas de baile de Soile

Lea las experiencias y comentarios de mujeres en las pistas de baile finlandesas.

¿Por qué soy una rosa de pared?

  1. Sos mujer
    En general hay más mujeres que hombres en las pistas de baile, o sea que siempre alguien tiene que esperar su turno. Una parte de los hombres que van a los bailes ni siquiera baila, sino se contenta con mirar cómo bailan los otros.

  2. Estás parada en un lugar equivocado
    ¡Mirá bien, que estés parada o sentada donde están las otras de tu género que quieren bailar! Las mujeres que quieren bailar, se agrupan también según la edad y/o habilidad de bailar, de modo que las que mejor bailan se ubican más lejos de la entrada principal.
    Las parejas están cuchicheando en algún lugar más alejado.

  3. Sos nueva
    Desgraciadamente, en las pistas se forman grupos internos, que "echan el humo adento", y que se buscan unos a los otros. Es una selección testeada y sin riesgos. En una situación desesperada, la mujer debe tragar su rabia, y esperar la "hora de las mujeres" para poder invitar ella misma. Afortunadamente existen algunos caballeros desprejuiciados y corteses, o una puede tener la suerte de que algún forastero, de otro lugar, la invite a bailar.

  4. No sabés bailar
    Muchos veteranos que han bailado activamente durante años, consideran que tienen el derecho de elegir a la pareja de baile que está "a su nivel". A diferencia de restaurantes, la habilidad de bailar de los bailarines en las pistas al aire libre comienza a estar a un nivel aceptable. Claro que los hay que a duras penas saben tomar el sobrepaso; y bailar el tango o el vals con una pareja semejante puede ser un sufrimiento para el que sabe mejor. La falta de saber bailar puede sustituirse con una actitud agradable, jovial, y muy sociable.

  5. Se te falla el higiene
    Bailar toda una noche es un hobby sudoroso. Vale la pena de salir vía la ducha o el baño de sauna. El sudor fresco en la ropa limpia no tiene mal olor. Algunos hombres llevan consigo camisas para cambiar. En las farmacias se venden antiperspirantes efectivos que impiden la formación del sudor y que se pueden aplicar ya en la noche anterior (por ejemplo Bats).
    Si tu problema es el mal olor bucal, ¡limpiáte los entredientes cuidadosamente con el hilo dental, y hacé buches con algún líquido bucal para terminar el proceso! También es descortés usar perfumes tan fuertes que la gente alrededor se le pare la respiración.

  6. Sos descortesa o negativa
    Lo primero es muchas vece el pecado de los hombres. Para apoyar su propio ego, hacen observaciones desagradables sobre la habilidad de bailar de la mujer o de la apariencia externa de ella, con o sin razón.
    No vale la pena de vomitar todos los pensamientos negativos a la oreja de la pareja de baile. Puede ser que al otro le guste el conjunto que toca, o el tango que está bailando contigo, etc., aunque a vos no te guste para nada.

  7. Sos de edad diferente
    Los hay que no quieren bailar con mujeres de cualquier edad. A los 20 años la diferencia de edad de algunos años puede parecer grande, y las treinteañeras ya son consideradas viejas.
    Los hombres con débil autoestima invitan a bailar a las mujeres mucho más jóvenes que ellos. El hombre puede acusar a una mujer joven de las dificultades de bailar juntos, sin que la joven se atreva a contradecir, por falta de experiencia. (Entre las mujeres hemos comprobado: estos casos, o sea hombres, son una decena en las pistas al aire libre del sur de Finlandia.)
    Sin embargo, los hay y muchos, para quienes la diferencia de edad no significa nada y ellos bailan con mujeres mucho mayores o menores que ellos.

  8. Sos demasiado alta
    A los que están acostumbrados a bailar con mujeres de todas las alturas, no les importa la diferencia de tu altura. Una parte disfruta más el baile con una pareja de la misma altura, porque entonces es más fácil dirigir el cuerpo. Además una pareja de baile proporcional se ve bien. Por otro lado, hay hombres acostumbrados a bailar con mujeres mucho más bajas que ellos. Entonces no les hace falta mover la cabeza de un lado al otro para seguir los movimientos de los otros que están bailando.
    La explicación más cómica de un hombre que no quería bailar con una mujer muy alta: "No quiero ahogarme entre los senos de una mujer", a lo cual la mujer, de senos pequeños, contestó: "Eso no pasará conmigo".

  9. No sos una de las más bellas o bien parecidas
    La belleza externa es desgraciadamente uno de los primeros criterios al elegir a la pareja con quien bailar. Una puede sustituir las fallas de belleza externa con una buena habilidad de bailar, y tanto más cuanto más vaya al mismo lugar y se convierta en una visitante conocida.

  10. Estás borracha
    Ultimamente son raros los borrachos en las pistas de baile, pero en algunos locales de la ciudad o centros urbanos aparecen estos casos también. Si la borrachera es visible o dificulta el baile, se puede negar a bailar, sin más.

  11. Sos violenta
    Sólo para los hombres, y es extremadamente raro. En su forma más leve esto significa, que el hombre utiliza movimientos de baile demasiado bruscos o fuertes, o por falta de saber bailar, estruja a la mujer (jive). Como el resultado la mujer puede tener contusiones en la muñeca o hematomas. ¡Caballero!, si una mujer le dice, que alguna agarrada le duele o le parece desagradable, ¡créala! .

    ¡En los dos últimos casos, se puede dejar a la pareja en la pista en medio del baile! ¡Ya no volverá a invitar!

Para el consuelo
¡El humor salva en las situaciones incómodas y los que quieren probar, tienen coraje y no tienen prejuicios, la pasan mejor juntos!

© Soile Sydänmäki el 5.9.1998,
traducción al castellano por Pertti Mustonen, el 14.10.1999


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Laskuri 18.8.2000 alkaen