Lea las experiencias y comentarios de mujeres en las pistas de baile
finlandesas.
¿Por qué soy una rosa de pared?
Sos mujer
En general hay más mujeres que hombres en las pistas de baile, o sea
que siempre alguien tiene que esperar su turno. Una parte de los hombres
que van a los bailes ni siquiera baila, sino se contenta con mirar cómo
bailan los otros.
Estás
parada en un lugar equivocado
¡Mirá
bien, que estés parada o sentada donde están las otras de tu género
que quieren bailar! Las mujeres que quieren bailar, se agrupan también
según la edad y/o habilidad de bailar, de modo que las que mejor bailan
se ubican más lejos de la entrada principal.
Las parejas están cuchicheando en algún lugar más alejado.
Sos nueva
Desgraciadamente, en las pistas se forman grupos internos, que "echan
el humo adento", y que se buscan unos a los otros. Es una selección
testeada y sin riesgos. En una situación desesperada, la mujer debe
tragar su rabia, y esperar la "hora de las mujeres" para poder invitar
ella misma. Afortunadamente existen algunos caballeros desprejuiciados
y corteses, o una puede tener la suerte de que algún forastero, de otro
lugar, la invite a bailar.
No sabés bailar
Muchos veteranos que han bailado activamente durante años, consideran
que tienen el derecho de elegir a la pareja de baile que está "a su
nivel". A diferencia de restaurantes, la habilidad de bailar de los
bailarines en las pistas al aire libre comienza a estar a un nivel
aceptable. Claro que los hay que a duras penas saben tomar el sobrepaso;
y bailar el tango o el vals con una pareja semejante puede ser un
sufrimiento para el que sabe mejor. La falta de saber bailar puede
sustituirse con una actitud agradable, jovial, y muy sociable.
Se te falla el higiene
Bailar toda una noche es un hobby sudoroso. Vale la pena de salir
vía la ducha o el baño de sauna. El sudor fresco en la ropa limpia
no tiene mal olor. Algunos hombres llevan consigo camisas para cambiar.
En las farmacias se venden antiperspirantes efectivos que impiden
la formación del sudor y que se pueden aplicar ya en la noche anterior
(por ejemplo Bats).
Si tu problema es el mal olor bucal, ¡limpiáte los entredientes cuidadosamente
con el hilo dental, y hacé buches con algún líquido bucal para terminar
el proceso! También es descortés usar perfumes tan fuertes que la
gente alrededor se le pare la respiración.
Sos descortesa o negativa
Lo primero es muchas vece el pecado de los hombres. Para apoyar su
propio ego, hacen observaciones desagradables sobre la habilidad de
bailar de la mujer o de la apariencia externa de ella, con o sin razón.
No vale la pena de vomitar todos los pensamientos negativos a la oreja
de la pareja de baile. Puede ser que al otro le guste el conjunto
que toca, o el tango que está bailando contigo, etc., aunque a vos
no te guste para nada.
Sos de edad diferente
Los hay que no quieren bailar con mujeres de cualquier edad. A los
20 años la diferencia de edad de algunos años puede parecer grande,
y las treinteañeras ya son consideradas viejas.
Los hombres con débil autoestima invitan a bailar a las mujeres mucho
más jóvenes que ellos. El hombre puede acusar a una mujer joven de
las dificultades de bailar juntos, sin que la joven se atreva a contradecir,
por falta de experiencia. (Entre las mujeres hemos comprobado: estos
casos, o sea hombres, son una decena en las pistas al aire libre del
sur de Finlandia.)
Sin embargo, los hay y muchos, para quienes la diferencia de edad
no significa nada y ellos bailan con mujeres mucho mayores o menores
que ellos.
Sos demasiado alta
A los que están acostumbrados a bailar con mujeres de todas las alturas,
no les importa la diferencia de tu altura. Una parte disfruta más
el baile con una pareja de la misma altura, porque entonces es más
fácil dirigir el cuerpo. Además una pareja de baile proporcional se
ve bien. Por otro lado, hay hombres acostumbrados a bailar con mujeres
mucho más bajas que ellos. Entonces no les hace falta mover la cabeza
de un lado al otro para seguir los movimientos de los otros que están
bailando.
La explicación más cómica de un hombre que no quería bailar con una
mujer muy alta: "No quiero ahogarme entre los senos de una mujer",
a lo cual la mujer, de senos pequeños, contestó: "Eso no pasará conmigo".
No sos una de las más bellas o bien parecidas
La belleza externa es desgraciadamente uno de los primeros criterios
al elegir a la pareja con quien bailar. Una puede sustituir las fallas
de belleza externa con una buena habilidad de bailar, y tanto más
cuanto más vaya al mismo lugar y se convierta en una visitante conocida.
Estás borracha
Ultimamente son raros los borrachos en las pistas de baile, pero en
algunos locales de la ciudad o centros urbanos aparecen estos casos
también. Si la borrachera es visible o dificulta el baile, se puede
negar a bailar, sin más.
Sos violenta
Sólo para los hombres, y es extremadamente raro. En su forma más leve
esto significa, que el hombre utiliza movimientos de baile demasiado
bruscos o fuertes, o por falta de saber bailar, estruja a la mujer
(jive). Como el resultado la mujer puede tener contusiones en la muñeca
o hematomas. ¡Caballero!, si una mujer le dice, que alguna agarrada
le duele o le parece desagradable, ¡créala! .
¡En los dos últimos casos, se puede dejar a la pareja en la pista
en medio del baile! ¡Ya no volverá a invitar!
Para el consuelo
¡El humor salva en las situaciones incómodas y los que quieren probar,
tienen coraje y no tienen prejuicios, la pasan mejor juntos!